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Al sector químico español le fue bien en 2010


19/04/2011

Según la patronal Feique, el sector químico español cerró el año 2010 con un crecimiento productivo del 6,2% y un incremento de su cifra de negocios del 11,4%.

El sector químico español cerró el ejercicio 2010 con un crecimiento del 6,2% del volumen de producción,  elevando también su cifra de negocios un 11,4% respecto a 2009. Ambos datos confirman la evolución  positiva del sector a lo largo del año, y la recuperación experimentada en la mayoría de los subsectores que lo componen. o obstante, algunos de ellos –especialmente el subsector pinturas y tintas- todavía se muestran alejados de los índices de producción previos a la crisis, y precisan del crecimiento de sus  sectores-cliente estratégicos como la construcción o la automoción para hablar realmente de recuperación.

Sector químico español 2010.

Tras la sucesiva caída de la actividad del sector en 2008 y 2009, periodo en el que acumuló un descenso de la producción del 11,1%, 2010 se cerró con un crecimiento sólido de la actividad productiva del 6,2%, lo que permitirá completar en 2011 la recuperación de los niveles productivos previos a la crisis internacional. Este dato contrasta con el registrado por el conjunto de la industria española, que si bien culminó 2010 con un ligero crecimiento del 0,9% todavía acumula una caída productiva cercana al 20% respecto a 2007.
 
Respecto a la Cifra de egocios, las ventas alcanzaron los 53.169 millones de euros en 2010, registrando una evolución positiva del 11,4% respecto a 2009. Este crecimiento se ha visto muy influido por el impacto del precio del crudo en las materias primas de origen petrolífero, especialmente en el ámbito de la Química Básica, cuya cifra de negocios creció por encima del 25%.
 
La internacionalización, clave
El alto nivel de internacionalización del sector químico español y su capacidad de acceso a mercados exteriores han sido los factores que en mayor medida han  propiciado el comportamiento de 2010. Así, el pasado año, las exportaciones crecieron un 17% hasta prácticamente 25.000 millones de euros, elevándose simultáneamente el porcentaje de ventas que el sector químico realiza en mercados exteriores respecto al total, ratio que experimenta una mejora del 5% y se eleva hasta el al 46,7%.

 

Sectopr Químico Español en 2010.

 
Si bien tanto la cifra de negocios como las exportaciones registran resultados que superan los máximos logrados con anterioridad a la crisis, el empleo continúa estancado, registrando en 2010 un crecimiento de medio punto, insuficiente para recuperar los casi 25.000 puestos de trabajos directos perdidos en 2009.  Para recuperar el empleo será necesario generar nuevas inversiones productivas, preferentemente en aquellos sectores industriales que por su capacidad de penetración en mercados exteriores y su mayor competitividad internacional no dependan de forma exclusiva del consumo y la demanda interna.

Analizando la evolución a lo largo de la última década y a pesar del impacto de la crisis desde 2008, se aprecia la progresiva penetración en mercados exteriores de la producción química española (+110%), así como de la cifra de negocios, que prácticamente se incrementa el 50%.
 
En cuanto al número de empresas, se observa que la crisis ha acelerado los procesos de concentración que se vienen produciendo desde mediados de los 90 tanto entre las Pymes como en las grandes empresas, como consecuencia de la especialización progresiva de las empresas en sus áreas de mercado de liderazgo o en la búsqueda de acceso a nuevos mercados geográficos.
 
ecesidad de apoyar un modelo industrial 
España, como demuestra su mayor estancamiento durante la crisis, necesita incrementar la participación
industrial en el conjunto de su PIB, especialmente la proveniente de aquellos sectores más competitivos a
escala internacional.
 
Las políticas comunitarias, que han incrementado abusivamente la presión legislativa sobre la industria. En este sentido, es imprescindible que la Unión Europea acelere los procesos de simplificación, reducción de cargas, flexibilización y mejora de eficacia de la normativa iniciados (smart regulation) y que entiendan que Europa es el área económica del mundo en la que se produce con mejores estándares de calidad, seguridad y protección ambiental, y que el estrangulamiento de la industria llevará inexorablemente, a largo plazo, a convertir a la Unión Europea en una economía de servicios (al servicio de los países productores), y desterrará la innovación y la riqueza y empleo estables que genera su actividad.
 
Con independencia de la necesidad de este cambio cultural de las Autoridades Comunitarias y de sus políticas, en España deben implantarse medidas propias orientadas a mejorar la competitividad de los sectores industriales –especialmente de aquellos más internacionalizados- y a potenciar la entrada de inversiones productivas que impacten de forma positiva tanto en la economía como en el empleo.

* Para más información: www.feique.org
 

 

 

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