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BIO-FED

Los costes energéticos, caballo de batalla del sector químico


15/10/2012

Luis Serrano, presidente de la Federación Empresarial de la Industria Química Española, analizó la semana pasada, durante la celebración del IV Encuentro del Sector Químico que anualmente se organiza en la sede del IESE de Barcelona, las perspectivas a corto y largo plazo de la industria química española.

Las estimaciones de Feique señalan que el volumen de producción del sector químico se elevará 0,8 puntos en 2012 y a un ritmo superior (1,4%) en 2013, si bien estas cifras podrían sufrir variaciones de prosperar el Proyecto de Ley de Medidas Fiscales para la Sostenibilidad Energética en sus actuales términos. Para Feique, este crecimiento, combinado con el que están experimentando los precios, no permite garantizar el incremento de la cifra de negocios que, transcurrido el primer semestre, todavía no ha apuntado el crecimiento esperado para este año como consecuencia del descenso de la demanda internacional que se observa desde finales del segundo semestre del pasado año.

 

Previsiones de 2012-2013 sector químico según Feique.

 
Exportaciones
uevamente, la clave del crecimiento se sitúa en el comportamiento en el exterior. El alto nivel de internacionalización del sector químico español y su capacidad de acceso a mercados exteriores propiciarán un incremento exportador del 3%, para alcanzar el 10% en 2013, en línea con una mayor recuperación de la demanda internacional. Este crecimiento permitirá alcanzar los 31.400 millones de euros de facturación exterior en 2013, y elevar por encima del 50% el porcentaje de ventas que el sector químico realiza en mercados exteriores respecto al total.
 
Con estas previsiones, desde 2000, las exportaciones habrán experimentado un crecimiento del 168%, lo que supone un incremento medio anual de casi el 8%.
 
Los precios de la energía, freno para el sector
El Proyecto de Ley de Medidas fiscales para la Sostenibilidad Energética que actualmente se tramita en el Congreso de los Diputados, introduce diversas medidas que generarán una pérdida de competitividad inmediata en múltiples sectores y pondrán en riesgo la supervivencia del tejido industrial español y de miles de empresas, con consecuencias irreversibles en el empleo. 
 
La Industria española, desde el inicio de la crisis y ante la caída del consumo interior, ha experimentado un fuerte ajuste para poder competir en los mercados internacionales. Si bien desde 2008 se han destruido el 25% de la actividad industrial y 600.000 empleos, muchas empresas han acometido importantes reestructuraciones y ajustes, con el objetivo de seguir operando.
 
Sin embargo, el Proyecto de Ley, cuyo principal objetivo es dar solución al déficit tarifario del sistema eléctrico, traslada al tejido productivo este coste y, en sus actuales términos, supondría la destrucción inexorable de miles de empresas y de puestos de trabajos en un corto espacio de tiempo.
 
La propuesta del Gobierno incrementará en 1.500 millones de euros anuales el coste energético de las empresas, cercenando cualquier posibilidad de competir en los mercados internacionales y provocando un proceso de desinversión y deslocalización industrial sin precedentes en nuestro país.
 
La propuesta de Feique
En este sentido, Feique ha elaborado una propuesta de enmiendas al Proyecto de Ley con objeto de reducir las consecuencias sobre el sector industrial, y orientadas a mantener la competitividad del sector químico español, caracterizado por ser consumidor intensivo de energía y competidor en un mercado globalizado. Dichas enmiendas están focalizadas a:
 
– Garantizar la exclusión de la producción de electricidad y vapor destinada a autoconsumo
 
– Establecer una imposición gradual con el objeto de mitigar el impacto en el sector industrial y mantener la competitividad del mismo. 
 
– Más que distinguir por tramos de consumo, parece más defendible dentro del marco normativo comunitario la distinción de usos distintos a los de carburante con y sin fines profesionales/industriales. Así, el tipo mínimo exigido en la Directiva 2003/96 para el uso de gas natural como combustible con usos profesionales/industriales es 0,15 euros/GJ. De hecho la Directiva 2003/69 de Imposición de los productos energéticos y de la electricidad no admite horquillas ni tramos en la tributación sino sólo distinciones de usos (profesional/industrial, carburante o doméstico)
 
– Fomentar la cogeneración industrial y evitar su penalización, mediante la exclusión de la imposición al combustible destinado a la producción de calor necesaria para los procesos industriales.

Desde Feique se estima que la inclusión de estas propuestas de modificación permitiría mantener la competitividad de las empresas tanto en el mercado interior como en los mercados internacionales, y muy especialmente en estos últimos si consideramos que la mitad de la producción química española se destina ya al exterior.

* Para más información: www.feique.org

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