Technyl Max de Solvay, en un pedal de freno de Carbody

Carbody, especialista en soluciones para la industria automovilística, ha elegido la novedosa poliamida 6.6 Technyl Max de Solvay Performance Polyamides para desarrollar un pedal de freno totalmente en plástico.

14.11.2019 El prototipo del pedal fabricado con Technyl Max, denominado Skeleton, sustituye el habitual diseño de acero por una estructura híbrida ligera.

Pedal de freno plástico

Los fabricantes de equipos originales de automoción y los proveedores de primer nivel buscan cada vez más materiales de alta rigidez para sustituir una serie de componentes metálicos y aligerar los vehículos alimentados por energías alternativas— comenta Gérald Durski, director de marketing en Solvay Performance Polyamides—. Fue una gran oportunidad para nosotros codiseñar Skeleton en estrecha colaboración con Carbody, demostrando las prestaciones de nuestro nuevo material Technyl Max de alta carga.

Skeleton es una estructura compuesta en forma de barra que está sobremoldeada con la nueva tecnología Technyl Max con un 60% de carga de fibra de vidrio. Esto proporciona al pedal de freno Skeleton una resistencia superior a la fractura bajo cargas de hasta 3.000 N e incluso mantiene su seguridad operativa más allá de ese límite. La fuerza media aplicada en el caso de un frenazo de emergencia es de alrededor de 500 N.

La robustez de Technyl Max era decisiva a la hora de aligerar al máximo nuestro singular prototipo de pedal—explica Loïc Lefebvre, experto en I+D de Carbody—. Llevamos muchos años confiando en la experiencia del equipo de Technyl para la sustitución de metales. En este sentido, su plataforma de servicio avanzada ahora reforzada es un punto de diferenciación clave para optimizar el diseño y el rendimiento de los componentes de seguridad más exigentes.

Más aplicaciones del nuevo Technyl Max

Además de los sistemas de pedales para automóviles, el nuevo Technyl Max se dirige a los componentes semiestructurales, como la transmisión y los travesaños del soporte del motor, las parrillas del obturador de aire y los armazones de los asientos.

Su baja densidad permite importantes ahorros de peso con respecto a los metales fundidos a presión típicos para una resistencia a la tracción comparable. Esto es importante para aplicaciones en vehículos eléctricos que requieren una rigidez y una resistencia a la fatiga aún mayores debido a las frecuencias más altas.

*Para más información: www.technyl.com / www.carbody.eu

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14/11/2019|Nuevos productos|