En el marco del proyecto Biofuego, AIMPLAS desarrollará termoplásticos, resinas, gel-coats y pinturas ignífugas.

10.02.2020 La inflamabilidad de los polímeros hace necesario por normativa que, en determinadas aplicaciones, requieran incorporar aditivos ignífugos. Es el caso, por ejemplo de sectores como los de la construcción, la electrónica o el transporte.

AIMPLAS BIOFUEGO

Actualmente, la tendencia en aditivos reterdantes de llama o ignífugos pasa por sustancias libres de halógenos y medioambientalmente más sostenibles. En esta línea, dentro del proyecto Biofuego, financiado por el IVACE, AIMPLAS, Instituto Tecnológico del Plástico, investiga nuevos aditivos ignífugos a partir de recursos renovables.

Dichos aditivos deben garantizar una alta protección contra incendios, una disminución de la dependencia de materias primas fósiles, que tengan bajo impacto ambiental, baja toxicidad y buena procesabilidad.

Encapsulación de los aditivos

El proyecto pretende encapsular los aditivos, mejorando la estabilidad térmica. Así, se estudiarán diferentes metodologías de encapsulación para sistemas intumescentes naturales de manera que se consiga aumentar su estabilidad térmica, pudiendo soportar una amplia gama de condiciones de procesado. Esto significará que dichos aditivos serán adecuados para una gran cantidad de polímeros.

En este sentido, se emplearán estructuras porosas con una superficie específica alta para obtener un sistema de encapsulación altamente efectivo para aditivos retardantes de llama naturales, permitiendo la protección del aditivo contra el corte y la temperatura durante el proceso de extrusión.

Principalmente se obtendrá el aditivo ignífugo BIO, pero además se obtendrán cuatro demostradores para diferentes sectores: construcción, eléctrico-electrónico y automoción.

En el proyecto también colaboran las empresas valencianas Al-Farben, Durplastics, Reboca, Basor, Maper y Valresa.

*Para más información: www.aimplas.es

MundoPlast