El Gobierno británico fijará un impuesto si los supermercados no cobran las bolsas


03/03/2008

El primer ministro británico, Gordon Brown, ha advertido de que tomará medidas forzosas si los establecimientos no cobran a los compradores por cada una de los 13 millones de bolsas de plástico que reparten grauitamente al año.

El pasado año, Brown ya había llegado a un acuerdo con los supermercados del país para reducir el número de bolsas dispensadas a los clientes al tiempo que incementar el reciclaje, con el objetivo de reducir en un 25% el impacto medioambiental. En su opinión, ha de hacerse más.

El Gobierno británico está planteándose dar un año de plazo para que se tomen medidas para paliar el despilfarro. Si la respuesta no es buena, impondrá un impuesto por cada bolsa y el dinero recaudado se destinará a organizaciones ecologistas.

Medidas internacionales
China y Australia anunciaron el pasado mes, medidas para reducir el uso de bolsas de plástico, y en Irlanda, Dinamarca y Sudáfrica, los consumidores ya han de pagar por ellas.

Ikea, por su parte, prohibió en julio del pasado año las bolsas de plástico y la semana pasada, la cadena de almacenes Marks and Spencer anunció que desde mayo cobrará cinco céntimos de euro por cada bolsa. Esta medida se ha extendido tras una prueba en 50 establecimientos que tienen en Irlanda y el suroeste de Inglaterra, donde consiguieron una reducción de un 70% del uso de bolsas. Extender el porcentaje a escala nacional podría llevar a una reducción de 280 millones de bolsas al año.

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