El fabricante de maquinaria para reciclado, Stadler, ha ayudado al reciclador alemán RCS a conseguir escamas de PET de alta pureza y a aumentar su productividad.

13.05.2020 El reciclador alemán RCS, con sede en Werne, posee 40 años de trayectoria. En este sentido, la empresa ofrece soluciones eficientes y sostenibles para la eliminación de residuos industriales y para el reciclaje de materias primas y plástico.

RCS Stadler

Siempre con la premisa del respeto medioambiental, utiliza avanzados procedimientos tanto para la recogida como para la transformación de residuos en materias primas secundarias y devolverlos al ciclo de producción. En la misma línea, la compañía trabaja juntamente con sus clientes para el desarrollo de conceptos sostenibles adaptados a las necesidades particulares de cada uno de ellos.

Reciclaje de botellas de PET

De esta manera, el reciclaje de botellas de PET constituye una de las áreas estratégicas de la compañía. A partir de estas botellas fabrica escamas de plástico para varias aplicaciones y regranulado para el sector alimentario. El proceso comienza en su planta de clasificación, donde se separa el PET claro del de color. La planta, es capaz de transformar los restos de botellas de PET en escamas de calidad alimentaria, gracias a su sistema de producción en continuo con una capacidad de 7 toneladas por hora.

El destino de dichas escamas es diverso: desde fibras hasta film, pasando por cinta de embalar, hasta productos para la industria alimentaria. Para asegurar la calidad del producto que sale de su planta, a todos los Big Bag se les miden la humedad residual, la densidad aparente, los colores incorrectos y contaminantes, así como la distribución del tamaño de grano y restos de adhesivos.

La mano de Stadler

Todo lo anterior no sería posible sin la ayuda de Stadler, proveedor de RCS desde hace muchos años. En este sentido, como explica Gerd Francke, Director general adjunto de RCS: en 2005 ya contábamos con un separador balístico de Stadler y, dada la buena experiencia con su tecnología, en 2014 decidimos adquirir otro más.

Hace tres años, el reciclador alemán modernizó toda la planta y se ayudó para ello de Stadler. Según Alexander Rimmer, Director general adjunto de la compañía: Stadler ofrecía todo lo que queríamos: desde la planificación del proyecto a la construcción y modernización de toda la planta. Valoramos especialmente su conocimiento técnico y el soporte durante todo el proyecto. Su asesoramiento fue impecable. Aportaron expertos que nos aconsejaron no solo en el aspecto técnico y de procesos, sino también en la forma de implementarlos de forma que solucionaran nuestros problemas concretos.

 Para decantarnos por Stadler -continúa Rimmer- nos convenció que fuesen capaces de alinear el proyecto con nuestros plazos para así poder cumplir nuestras previsiones.

Mejoras importantes

La modernización de la planta de clasificación se ha traducido en mejoras como la de la calidad del material de salida, pero también en lo relativo a funcionamiento y costes operativos.  Desde RCS aseguran que la principal ventaja derivada de la automatización de la fábrica fue una mejora de la cantidad, la calidad y la rentabilidad. En la misma línea, señalan que la durabilidad de los equipos Stadler se traduce en menor mantenimiento y, por consiguiente, en un ahorro de este tipo de costes.

Nueva desetiquetadora Stadler, la última incorporación

Tras la automatización de su planta, RCS ha vuelto a confiar en Stadler con la adquisición de su nueva desetiquetadora.

Como apunta Alexander Rimmer, para optimizar la clasificación y lograr una mayor calidad para nuestros clientes, debíamos separar etiquetas y botellas de PET antes de llevar a cabo el proceso de clasificación.

Y la compra no ha defraudado a RCS. Según Rimmer, con la desetiquetadora Stadler, se extraen bien las etiquetas. Además, las botellas de PET sufren menos daños que con otras soluciones de otros fabricantes asegurándonos una menor abrasión fina.

Para concluir, Alexander Rimmer comenta: Estamos satisfechos con la desetiquetadora porque requiere menos mantenimiento y su rendimiento se adapta al de la planta. En esta máquina, las cuchillas sufren menos desgaste y es menos susceptible a impurezas. Además, no daña las botellas de PET. Con la desetiquetadora de Stadler se pueden retirar las etiquetas de las botellas antes de realizar la clasificación. Gracias a esto podemos garantizar un nivel de pureza muy alto de forma constante.

*Para más información: www.w-stadler.de/en/index.php

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