El sector químico se reivindica en un evento promovido por Expoquimia
La sede barcelonesa de Foment del Treball, la patronal catalana, acogió este martes una jornada para tratar la competitividad y los retos de la industria química.
Con motivo del 60 aniversario del salón Expoquimia, que tendrá lugar en Fira Barcelona, junto con Equiplast, del 2 al 5 de junio, este martes se celebró en Foment del Treball una sesión para tratar la competitividad de la industria química española y europea.

Abrió el evento el director de Expoquimia, Xavier Pascual (sobre estas líneas), quien tras unas palabras de agradecimiento a las autoridades, los afitriones y los asistentes en general, recordó que la feria quiere ser útil para el sector.
Seguidamente, tomó la palabra el conseller catalán de Empresa, Miquel Sàmper que quiso hacer patente el apoyo del Govern de Catalunya al sector químico. No en vano, en esta comunidad autónoma está formado por 2.000 empresas, 61.000 trabajadores y factura más de 21.000 millones de euros. Así, recordó el Pacte Nacional per a la Indústria aprobado hace unos meses, que destinará 5.000 millones para el impulso del ecosistema industrial catalán hasta 2030. Igualmente dijo, que la Generalitat estará al lado de las empresas químicas para ayudarles a transformarse en estos momentos tan delicados.

Por su parte, el Director General de Fira Barcelona, Constantí Serrallonga, echó la vista atrás en estos 60 años de Expoquimia y dijo que se trata de una feria con y para el sector, de la que están orgullosos. Igualmente, recordó el ánimo de la institución que dirige de estar al lado de la industria y servirle de motor de crecimiento. También reconoció el momento crítico que vive el sector químico y su gran protagonismo, al estar la química «en todas partes» y apuntó el gran reto europeo de la reindustrialización.
Asimismo, antes del «plato fuerte» de la jornada, la mesa redonda con expertos del sector, también tomó la palabra Josep Sánchez Llibre, presidente de Foment del Treball. Esta institución, con 256 años de historia, defiende los intereses de los empresarios y el papel de las empresas en la sociedad. En este sentido, se refirió al alma social de las empresas, que contribuye a redistribuir la riqueza y a aportar cohesión social.

Mesa redonda
Tras esta primera parte de intervenciones más institucionales, tuvo lugar una mesa redonda para analizar retos y tratar la pérdida de competitividad de la industria química española y europea. En la introducción a la misma, el moderador, Carles Navarro, presidente de Expoquimia, ofreció algunos datos del sector a nivel nacional: ventas de 85.000 millones de euros en 2025, el 74% de exportaciones; y dificultades del subsector de la química básica, que representa un tercio de la industria.
También mencionó la pérdida del 9% de la producción de la industria química europea en los tres últimos años y lanzó a los ponentes cuestiones sobre el futuro de la competitividad sectorial en España y Europa o sobre si queremos producir o depender.
Situación actual
Preguntados por cómo ven la situación, el primero de los intervinientes, Joan Roget (FedeQuim) señaló que, a pesar de la caída de la industria en Europa, en España el sector químico ha crecido un 13% desde 2020, salvo la química básica. Esto último preocupa al resto de subsectores químicos por su interdependencia.
Por su parte, Francesc Simó, de BASF, habló de un entorno complicado para la industria europea, del que ya alertó en 2024 la Declaración de Amberes. Entre las razones del mismo, mencionó haber externalizado la producción, la defensa, la digitalización… y eso es un problema grave, como estamos viendo. Sin embargo, también considera que existen oportunidades para la industria como la de la descarbonización.
Precisamente, José Manuel Segura, de IQOXE, ofreció una visión más optimista centrada en la oportunidad que a su parecer ofrece el contexto actual para que la sociedad reconozca la verdadera dimensión e importancia de la industria química. Por que el futuro de este sector depende en gran medida de que la sociedad la considere necesaria.
Finalmente, César Lacueva, de la firma distribuidora Quimidroga, señaló la necesidad que en estos momentos tienen las empresas europeas de conseguir materias primas más competitivas, porque hay un viraje asiático que, sobre todo, afecta a la química básica.

Exceso regulatorio
Joan Roget también se refirió al leve cambio que se está produciendo por parte de las autoridades europeas en materia de regulación. Parece que hay una mayor empatía para con la industria del Viejo Continente y se están dando pasos para simplificar normativas. Sin embargo, persisten la complejidad y las diferencias legislativas entre países y regiones que añaden dificultades extra y lentitud a la hora de competir con EE.UU. o China, por ejemplo. Para Roget, es clave que las plantas químicas europeas puedan ser competitivas para vender fuera de Europa.
Asimismo, César Lacueva señaló algunos ejemplos de leyes que afectan al sector negativamente con tasas y carga burocrática, restándole competitividad. Así, mencionó el impuesto a los envases plásticos, la RAP para la circularidad de los envases, el mecanismo de Ajuste en Frontera por Carbono (CBAM) o el reglamento EUDR sobre deforestación. Para el representante de Quimidroga, todo esto provoca que muchas empresas opten por trasladar su producción a países donde no existe tanta asfixia regulatoria.
Por eso reconoció que, si bien son necesarias medidas proteccionistas por parte de las autoridades, hay que encontrar un equilibrio con la competitividad empresarial. Por todo ello, abogó por una mayor colaboración entre legisladores e industria.
En la misma línea, José Manuel Segura mencionó los obstáculos que se encuentran las empresas a la hora de invertir. Y señaló la grave falta de agilidad de las administraciones públicas por no tener los recursos suficientes. Estas inversiones tienen un retorno vía impuestos para la Administración y generan empleo de calidad, además de todo un ecosistema de valor.
Costes energéticos
Francesc Simó se refirió también a los costes energéticos de las empresas europeas, entre dos y tres veces superiores a las de las chinas y estadounidenses. Dijo que una parte importante de los precios de la energía depende de medidas locales (peajes, impuestos…). Y vinculó el viaje de la descarbonización con la electrificación. Para el representante de BASF, el objetivo ha de ser una energía limpia, competitiva y estable.
Innovación
El nivel de innovación de la industria química fue otro de los puntos tratados. Aquí, Joan Roget mencionó cómo Europa y EE.UU. han ido perdiendo esta batalla en sectores como el vehículo eléctrico, en favor de China. También habló de varias start ups europeas del sector biotecnológico que cuando salen a bolsa se van fuera de Europa. Y puso asimismo el ejemplo de los ensayos clínicos cuyas autorizaciones tardan dos meses en EE.UU. y cuatro en Europa. Por ello, dijo que tenemos recursos y talento de sobras en Europa, pero nos sigue faltando agilidad.
Descarbonización, infraestructuras y sostenibilidad
César Lacueva también habló de descarbonización en el transporte de mercancías. Concretamente, puso de manifiesto las debilidades de las infraestructuras ferroviarias en España. Y mencionó las recientes incidencias en Cataluña, que han supuesto doblar el precio utilizando transporte alternativo por carretera.
En este punto todos los participantes coincidieron en reclamar el corredor mediterráneo, pendiente desde hace muchos años. Se necesitan inversiones públicas para contar con una red ferroviaria de mercancías fiable.
La última parte de la mesa redonda se centró en proyectos de sostenibilidad realizados por la industria química. Aquí también se apuntó el potencial que representa las tecnologías de captura de carbono y su posterior transformación.
Conclusiones
Para concluir, Carles Navarro hizo un resumen de lo dicho durante la hora y media que duró la actividad. Así, recordó que no hay transición verde sin química. Que más que hablar de competitividad, el gran tema de fondo es la necesidad de soberanía estratégica europea. Por eso, delegar la química básica en terceros es demasiado arriesgado. Y, por último, dijo que hace falta actuar, porque la teoría la tenemos clara todos. Así, reclamó alizanzas entre empresas, administraciones, finanzas y talento. Algo, esto último, para lo que resultará ideal la próxima edición de Expoquimia.

*Para más información: www.expoquimia.com













