Nuevo bioplástico derivado de la molécula de las heces

Científicos de la Universidad de Lund, en Suecia investigan un prometedor bioplástico, más duradero y con mejores propiedades para su reciclado, derivado de la molécula de las heces humanas.

30.01.2019 Un nuevo bioplástico libre de fósiles está emergiendo. Según los experimentos de laboratorio, es más duradero que el plástico normal y otros bioplásticos, y es potencialmente más adecuado para el reciclaje.

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Casi todos los plásticos proceden de derivados del petróleo. Actualmente, la producción de plásticos representa del 4 al 6% del consumo mundial de petróleo. El desarrollo de bioplásticos renovables está progresando, pero relativamente pocos se están utilizando en realidad.

En este sentido uno de los candidatos mejor posicionados entre los bioplásticos es el furanoato de polietileno (PEF). En lugar de petróleo, el PEF contiene el hidrocarburo furano, que puede extraerse del maíz, la madera y de ciertos tipos de cereales.

El principal mercado para el PEF es el packaging. Los experimentos han demostrado que el PEF es superior al tereftalato de polietileno (PET) estándar en la protección contra el oxígeno, el dióxido de carbono y el agua, lo que da a los productos envasados en plástico una mayor durabilidad.

Otros materiales

El éxito del PEF hizo que investigadores de la Universidad de Lund se interesaran por otros materiales renovables que podrían usarse para la producción de plásticos.

La estudiante de doctorado en ingeniería química Ping Wang (en la imagen superior) ha producido un plástico a base de indol, una molécula de hidrocarburo más pesada que el furano, que está presente en las heces humanas y que, por lo tanto, huele.

El compuesto también se encuentra en concentraciones más bajas en ciertas plantas con flores y tiene un aroma más agradable. Este efecto se debe a que nuestro sentido del olfato decodifica el aroma de manera diferente según la cantidad y la combinación.

Se cree que el equipo de investigación es el único que está investigando los poliésteres de indol, y sus resultados son prometedores. La temperatura de transición de cristal a líquido de una botella de PET normal -cuando el material se ablanda y se deforma- es de 70 grados. Los experimentos con PEF más exitosos soportan alrededor de 86 grados. Sin embargo, uno de los plásticos indol de Ping Wang es estable hasta 99 grados.

Estos son resultados preliminares, pero hemos visto que el plástico de poliéster tiene mejores propiedades mecánicas, lo que lo hace más sostenible. Esto puede llevar a un mejor reciclaje en el futuro. En la actualidad, las botellas de PET solo se pueden reciclar una vez, luego se deben usar para otra cosa, como los textiles, dice el profesor asociado Baozhong Zhang, quien supervisa el equipo de investigación.

Para perfumes y medicamentos

Actualmente, el indol solo se produce a pequeña escala y se usa principalmente en perfumes y medicamentos. Puede ser posible utilizar métodos de bioingeniería para producir indol a partir del azúcar a través de la fermentación. Sin embargo, tal proceso primero tendría que analizarse más a fondo antes de poder calcular el costo de producción.

Ping Wang continúa su investigación examinando el potencial del plástico indol en otras áreas de aplicación.

Obtuvimos buenos resultados, pero no estamos satisfechos. Ahora estamos tratando de encontrar métodos para hacer polímeros de indol de mayor calidad que puedan usarse de más maneras, no solo para botellas de plástico, concluye.

*Para más información: www.kilu.lu.se/cas/

30/01/2019|Destacados, Tendencias|